¡Eres tu TALENTO!

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¡Eres tu TALENTO!

En un ambiente de cambios constantes en que la adaptación al entorno, la innovación y el aprendizaje son vitales, es imprescindible que las personas desarrollen inteligencia individual y colectiva para destacar sobre la competencia y lograr resultados superiores. Es por ello que las organizaciones buscan cómo aprovechar al máximo las capacidades de sus colaboradores a fin de generar alto potencial y competitividad en sus negocios. Estamos inmersos en la Era del Talento.

Talento es una capacidad innata que permite realizar ciertas actividades con singular habilidad, destreza o maestría. El talento se manifiesta en diversas áreas, como el arte, la música, los deportes, las habilidades cognitivas o las habilidades sociales. Se considera una combinación de aptitudes naturales que se desarrolla en la vida a través del aprendizaje, la práctica y la experiencia. 

El talento es un activo que pertenece al individuo. No consiste sólo en poseer atributos innatos que destaquen, sino que se necesita asimismo una gran dosis de compromiso y acción. El talento solo se manifiesta por la voluntad del individuo de expresarse a sí mismo.

Realidad y mitos del Talento

El talento es un activo estratégico para las organizaciones que en realidad es escaso. El Departamento de Educación de los EEUU estima que el 60% de los nuevos trabajos requieren ciertas capacidades que sólo poseen el 20% de la población mundial (Pilar Jericó). Las causas de este desfase se encuentran en la baja natalidad occidental y en las necesidades de respuesta al medio que no son debidamente atendidas.

Gran parte de la población transita por la vida sin reconocer sus talentos naturales y en consecuencia no los desarrollan. La paternidad/maternidad es el principal impulsor del talento humano. Los educadores deben descubrir en los niños, desde su temprana edad, aquellas habilidades que de manera espontánea se manifiestan en sus juegos, preferencias y toma de decisiones. Y encauzarlos a descubrirse y exponerse a través de ellos.

El Origen del Talento

El origen del talento en el cerebro es un asunto complejo y multifacéticoque involucra diferentes áreas y funciones cerebrales. Aunque aún hay mucho por descubrir, se han identificado los siguientes aspectos que tienen que ver en cómo se produce talento en el cerebro humano:

  1. Genética: Existe evidencia de que algunos rasgos de habilidad demostrados tienen su origen en la genética, de manera que desde el nacimiento existe esta posibilidad de sobresalir en algunos aspectos por encima de la media.

  2. Conexiones neuronales: La experiencia y el aprendizaje son posibles gracias a la plasticidad neuronal que permite las conexiones entre las neuronas y el consecuente fortalecimiento de  ciertas habilidades.

  3. Regiones neuronales especializadas: Los talentos, en su parte genuina, están instalados en zonas localizadas del cerebro. Por ejemplo, el talento de la música, lo mismo que las artes visuales, se localizan en el hemisferio derecho del cerebro, por su parte el talento matemático y científico se encuentra en el hemisferio izquierdo.

  4. Práctica y entrenamiento: Un talento no se desarrolla por sí mismo en un entorno pasivo, innovil o inactivo. Los talentos se desarrollan en dos fases: primero descubrir de que este talento existe. El individuo conecta con su talento al darse cuenta de que tiene una habilidad sobresaliente al ejecutar cierta actividad que desarrolla con escaso esfuerzo y, que además, la segunda fase, le encanta practicarlo por el gusto de hacerlo y porque reconoce que en esta práctica sobresale de la media. Luego, el entrenamiento y el tiempo dedicado reforzará este talento y le permitirá lograr resultados extraordinarios.

  5. Entusiasmo y motivación: Cuando la habilidad en algo se junta con la emoción que causa el gusto de practicarlo, nace la pasión. La emoción sublime por una actividad activa áreas cerebrales relacionadas con el compromiso y la persistencia, lo que hace que el talento se desarrolle todavía más y sus efectos sean más satisfactorios y enriquecedores.

La posesión y expresión del talento tiene que ver con una sustancia cerebral llamada mielina. Se trata de una segregación grasa y proteica que rodea y aísla los axones (prolongaciones de las neuronas) en el sistema nervioso. Su principal función es facilitar y acelerar la transmisión de señales eléctricas a lo largo de los axones. Actúa como un aislante eléctrico, permitiendo que los impulsos nerviosos viajen de manera más eficiente y rápida a lo largo de las neuronas. Cuando la mielina es abundante se perciben sensaciones de efectividad casi extraordinarias. Cuando por el contrario la mielina se debilita y disminuye aparecen signos de torpeza, lentitud y falta de concentración.

La mielina está directamente relacionada con el talento. La repetición constante de una actividad específica produce circuitos neuronales más rápidos y eficientes. Cada vez que realizamos un pensamiento o acción se activan ciertos circuitos neuronales y la mielina actúa como un aislante que refuerza esa conexión. Este fenómeno se conoce como la teoría de las «10,000 horas» de práctica deliberada, popularizada por Malcolm Gladwell en su libro «Outliers: The Story of Success», según la cual para convertirse en experto en un campo determinado, se requieren alrededor de 10,000 horas de práctica enfocada y deliberada. La conclusión es que cuando más tiempo se permanezca en la “zona de aprendizaje”, más se activarán las señales adecuadas para que el talento se desarrolle y manifieste.   

Esta teoría se basa en el trabajo del psicólogo K. Anders Ericsson, quien investigó la adquisición de habilidades expertas. Ericsson encontró que los expertos en campos como la música, el deporte o la ciencia habían acumulado al menos unas 10,000 horas de práctica deliberada antes de alcanzar la excelencia.

Daniel Coyle en su libro “Las Claves del Talento”, dice que para desarrollar talento recomienda:

  • Aplicar un esfuerzo dirigido hacia la consecución de algo concreto. El esfuerzo enfocado debe permitir equivocarse. El error no es un fracaso, es la evidencia de que se precisa mayor información y aprendizaje para lograr lo que se pretende.
  • Desarrollar mayor inteligencia. A través de la práctica repetida se activa el sistema nervioso y se produce mayor cantidad de mielina. Cuando mayor mielina se posee mayor inteligencia se obtiene.
  • La superación de dificultades. La búsqueda de nuevos retos y la experiencia de nuevas sensaciones desafiantes estimulan el cerebro, producen nuevas conexiones neuronales y el talento se activa y desarrolla.

Para concluir, es necesario tener en cuenta que el talento, por sí solo, no garantiza el éxito absoluto ni la felicidad, puesto que existen otros factores como la dedicación, la oportunidad, el trabajo duro y las circunstancias quienes desempeñan un papel crucial en el camino hacia el logro de metas y objetivos.

Te invitamos a comunicarte con nosotros en contacto@megaron.com.mx para conocer nuestros programas de desarrollo.

MATERIAL COMPLEMENTARIO

VIDEO: Pilar Jericó – “CÓMO DESARROLLAR LAS PERSONAS Y SU TALENTO EN LAS EMPRESAS”

LIBRO: DANIEL COYLE – “LAS CLAVES DEL TALENTO”

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