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Pensamiento Estratégico


En el mundo empresarial, el pensamiento estratégico implica evaluar situaciones importantes. Cuando pensamos no siempre lo hacemos estratégicamente.

Para que el pensamiento sea estratégico es necesario que esté inserto en cuatro disciplinas:


Psicología cognitiva

La psicología cognitiva se encarga de estudiar los procesos mentales

internos, todo aquello que sucede en el interior de nuestro cerebro como la percepción, el razonamiento, la memoria, la atención, el lenguaje, las emociones y el aprendizaje. Nos permite reconocer cuáles son los puntos ciegos que existen en nuestra empresa, área o proyecto, lo que no se ve a primera vista o que no queremos ver a causa de nuestros prejuicios.



Pensamiento sistémico

El pensamiento sistémico parte de la idea de que las cosas no pueden ser observadas como separadas de su entorno. Va más allá de la observación, de las características de las cosas y busca el por qué y el para qué suceden. Ningún objeto está solo en el mundo, todo lo que existe pertenece a un sistema y su funcionamiento depende en cómo se relacionan los objetos con este entorno.


El pensamiento sistémico influye en el pensamiento estratégico, respecto a que hay que observar y considerar los factores que influyen en cualquier decisión o acción.


Teoría de los juegos

La teoría de juegos es una rama de las matemáticas y de la economía que estudia la elección de la conducta óptima de un individuo cuando los costos y los beneficios de cada opción no están fijados de antemano, sino que dependen de las elecciones de otros individuos. La teoría de juegos estudia las decisiones en las que, para que un individuo tenga éxito, tiene que tener en cuenta las decisiones tomadas por el resto de los agentes que intervienen en la situación.


De acuerdo a esta teoría no tenemos que preguntarnos qué vamos a hacer, tenemos que preguntarnos qué vamos a hacer teniendo en cuenta lo que pensamos que harán los demás, a la vez que ellos actuarán pensando según crean que van a ser nuestras actuaciones.




“Cuando los líderes piensan en ganar, en invertir, en mejorar la capacidad de pensar de su gente, las personas de todos los niveles, y en más funciones, están más dispuestas a contribuir”







Intuición Estratégica

René Descartes, que vivió en el siglo XVII cuando las teorías sobre la inteligencia emocional y las preferencias cerebrales no se habían formulado, decía que el uso de la “intuición” es el verdadero pensamiento de la razón humana, porque es cuando le apostamos a nuestro conocimiento y experiencia más profundos. La intuición es un proceso cognitivo que no está sujeto a un previo análisis o deducción lógica, sino que nace de una percepción sensorial evidente.


Existen tres tipos de intuición:


1. Intuición ordinaria o común

Es la captación de conocimiento de forma inmediata a través de la experiencia, aparecen instintos viscerales o presentimientos sobre los cuales tomamos las decisiones más comunes de nuestras vidas. Nuestro cerebro no está preparado para meditar demasiado sobre las decisiones que debe tomar. La humanidad sobrevivió al reto de las cavernas gracias a su capacidad de tomar decisiones rápidas, no de la práctica de la reflexión profunda y minuciosa de los hechos.


2. Intuición experta

En algunos casos en que se busca mayor precisión, la inteligencia sabe filtrar algunos factores que resultan fundamentales entre un número elevado de variables, Malcolm Gladwell en Blink, nos habla de la historia de un entrenador que sabe cuando un tenista cometerá una doble falta, incluso antes de que la raqueta entre en contacto con la bola. O que un experto en antigüedades puede saber si una pieza es falsa, a pesar de que meses de análisis dicen lo contrario. Se trata de generar “razonamientos repentinos” sobre un área que se conoce bien. Es la intuición del científico.





3.Intuición Estratégica

Es un flash de entendimiento gracias al cual podemos pensar con claridad la solución a un problema y ver el camino para ponerla en marcha. Sucede en un momento de entendimiento en el que nuestro cerebro es capaz de unir toda la información y el conocimiento que acumula para ver con claridad la solución a un determinado problema o a una determinada situación, normalmente inesperada. La intuición estratégica en acción es capaz de unir diferentes puntos al mismo tiempo. Así es como describe la “intuición estratégica” William R Duggan, profesor de management de la Universidad de Colombia, en su nuevo libro, titulado “Strategic intuition the creative spark in human achievement”.


“Por eso la intuición estratégica es el destello de una comprensión.

En todo tipo de logros, da la pauta para qué estrategia tomar”



Para Duggan existen tres ideas equivocadas respecto a cómo el pensamiento

estratégico funciona. Él los llama “perseverar, idear y actuar”.


  • Perseveramos cuando nos mantenemos firmes y constantes en una idea o rutina lo que nos permite analizar desde un punto de vista más amplio y con mucha más información un determinado problema.


  • Ideamos al formar una idea en la mente con objeto de definir unas metas, nuestra misión o nuestros objetivos.


  • Actuamos cuando pasamos a la acción, abandonamos nuestro modo de pensar habitual para poner en marcha una solución.



El objetivo de la “intuición estratégica” es hacer esas tres cosas al mismo tiempo, el error está en observarlas como acciones de pensamiento separadas.

Es ese “flash de entendimiento” que pone al cerebro a hacer algo nuevo a partir de una información real y proyecta ese algo “estratégicamente”. Así funciona la intuición estratégica.


“Las buenas ideas llegan como destellos de

comprensión, a menudo cuando menos se esperan”






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